Voy a continuar con mi lado sociólogo/político/asqueroso: Aquí dejo la carta que escribió el tremendo artista chileno Don Pedro Lemebel para el tío Piñera! En la que sutilmente lo despedaza, simplemente notable! Eso si, quiero aclarar que el hecho de que apoye las palabras de Lemebel a Piñera, no quiere decir que encuentre menos chancho a Frei, sólo que Lemebel no le escribió la carta a Frei puh :B
"Demasiado
barato quiere comprar este paisito, don Piñi; usted que va por la vida
tasando y preguntando cuánto vale todo. Y de un guaracazo se compra
medio Chiloé, con botes y palafitos incluidos. Con cerros, bosques y
ríos, hasta que se pierde la mirada en la distancia, le pertenece a
usted.
¿Cómo puede haber gente dueña de tanto horizonte? ¿Cómo
puede haber gente tan enguatada de paisaje? Me parece obscena esa
glotonería de tanto tener.
Me causa asombro que, más encima, quiera dirigirnos la vida desde La Moneda.
Muy
barata quiere rematar esta patria, don Piñi, y sólo con un discurso
liviano de boy scout buena onda. Pura buena onda ofrece usted, don Piñi
boy, como si estuviera conquistando al populacho con maní y papas
fritas. Nada más, el resto pura plata; empachado de money, quiere pasar
a la posteridad sólo por eso. Porque cuando citamal a Neruda se nota
que a usted le dio sólo para los números y no para la letra.
Es
decir, usted es puro número y cálculo, señor Piñi, poca reflexión, poco
verbo, poca idea, aunque esa es la única palabra que usa entre sus
contadas palabras efectistas. Buena onda y futurismo.
Las
heridas se parchan con dólares. La memoria queda atrás como una tétrica
película que olvidar. Sin vacilar marchar, que el futuro es nuestro
(parece himno de la juventud nazi). Así arenga usted a este pueblo
embelesado con los adelantos urbanos hechos por la
Concertación. Nadie sabe para quién trabaja, y usted la encontró lista.
O
sea, usted se pasa de listo, don Piñi. Quiere hacernos creer que
siempre fue demócrata, pero lo recordamos clarito sobándole el lomo a
la dictadura, haciéndole campaña a Büchi, amigote de la misma patota
facha que le anima la campaña. Los peores, la gorilada del terror.
Parece que este suelo nunca aprendió la lección, ni siquiera a golpes,
y con facilidad se traga el sermón de la derecha pinochetista, ahora
remasterizada con piel de oveja neoliberal. Pero son los mismos de
entonces, soberbiamente gozando los privilegios de la democracia que
conseguimos nosotros, y sólo nosotros, porque también yo dudo que en el
plebiscito votara que no simpatizando por la derecha.
Mire usted
qué fácil le resultaba tratar de transformar el Mapocho en un Sena con
sauces. Puro arribismo, intentar esticar con terracitas y botecitos
parisinos a nuestro roto Mapocho, quizás lo único rebelde que le va
quedando a esta ciudad.
Qué delirio, míster Piñi, ¿por qué no se
va a Europa si cacha que nunca va a poder blanquear la porfiada
cochambre india de nuestra raza?
Quizás todo el país se acuerda
de usted formando parte de la nata panzona del derechismo empresarial.
Por entonces, en aquella época de terror, quien hacía fortuna de alguna
manera era a costa de las garantías de la represión. Usted llenaba sus
arcas, don Piñi, y nosotros sudábamos la gota gorda, o la gota de
sangre. Fíjese que no se nos ha olvidado, y nunca se nos olvidará,
aunque a usted le reviente que el pasado aflore cuando menos se lo
espera. A usted ni a sus yuntas de pacto les conviene el pasado, por
eso miran turnios y amnésicos al futuro.
Su discurso
Disneyworld, míster Piñi, no resiste análisis, y sólo el arribismo
miamista de algunos chilenos le compra su receta de vida fácil, su
filosofía banal de texano paticorto. Usted me recuerda a Bush, a Menem,
Piñito. Es la nueva derecha titiritesca y farandulona.
Puro show, pura foto tecnicolor de mundo feliz con sus sombreros republicanos en el Crown Plaza.
Pero
le falta la cultura a su centroderecha inmediatista. No hay peso
intelectual en su carnavaleo de propaganda. Nada más que modelos
tetudas y parientes de hippysmo revenido. Demasiado barato quiere
rematar este país, Piñito. Ni siquiera basta con su cátedra fantasma en
las aulas de Harvard.
Tampoco, usar de propaganda la limosna que
puso por mi amiga Gladys en sus últimos momentos; eso es muy feo, y de
mal gusto. Sobre todo para usted que es tan humanista cristiano. Porque
usted es pillo, Piñín. Quiere sacar adherentes de todos lados, como si
este país fuera sombrero de mago. Lástima que la oferta de su vanidosa
feria de variedades huele a ventaja populista.
Nada más, don Piñi; el resto, esperar con cueva lo que ocurra en el 2009."
PEDRO LEMEBEL
